Galería

Zonas erógenas de la mujer

PARTE 1

Las zonas erógenas de la mujer

Las zonas erógenas son esos puntos donde la sensibilidad a las caricias, los besos... es mayor y pueden hacer que una mujer se excite más rápido y más intensamente. Tan poco es cuestión de saltar de una a otra de estas zonas, ya que el cuerpo entero es sensible. Más bien se trata de prestar una atención especial a estas zonas dentro de los juegos eróticos. Una buena idea para descubrir las zonas más sensibles del cuerpo de una mujer, es dar un masaje sensual. Preparar un ambiente agradable y explorar sin prisas cada centímetro de piel. Descubrir siempre es más divertido que aprender. Además, no todas las personas tienen los mismos gustos. Pero estimular las zonas erógenas no es solo un juego antes de la penetración, sino que debes acariciarla durante la penetración para potenciar sus orgasmos e incluso después para que se sienta a gusto, relajada e ir preparándola poco a poco para una segunda penetración.

Algunas de las zonas erógenas no funcionan bien en frío. Necesitan que halla un poco de excitación previa que estimule los capilares que hay debajo de la piel. Eso hace que se vuelvan realmente sensibles.


La cabeza y el cuello

Aun que suene un poco estúpido y cursi pero el principal punto erógeno de una mujer es su mente. Y la forma de estimularlo es hacerla reír, que sienta cómoda y deseada.

Un masaje en el pelo con las puntas de los dedos es una buena manera de empezar. No es erótico, pero sí muy relajante.

La nuca es muy sensible a las caricias y los besos. En especial la línea de crecimiento del cabello. Lo que normalmente se llama los pelos del coraje porque si tiras de ellos duele mucho. Hay que usar esa sensibilidad de forma positiva. Rozando con la punta de los dedos, besando con suavidad o pasando la punta de la lengua. También se puede soplar a contrapelo, ósea haciendo que el pelo se levante. Eso provoca un pequeño escalofrió agradable.

Las orejas son sensibles en la parte de atrás, especialmente en el nacimiento y en el borde exterior. También el lóbulo de la oreja es muy sensible y se puede chupar o mordisquear. Susurrar al oído piropos o pequeñas obscenidades puede aumentar la excitación. Decirle lo hermosa que es, lo mucho que te excita...

La línea de carótida tiene una sensibilidad leve, de manera que habrá que imitar a Drácula, besar y mordisquear el cuello, bajando desde la oreja hasta el hueco de la clavícula que también tiene una sensibilidad leve.

Las mejillas y los pómulos tienen cierta sensibilidad a los roces, pero el punto fuerte es la boca. Hay muchísimos tipos de besos, y no solo los labios son sensibles sino también el interior de la boca. Pero la zona más sensible es la mitad del labio superior, cerca del borde, es fácil mordisquearlo suavemente o rozarlo con los dedos o la punta de la lengua.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Libro de Visitas...

Si quieres comentar solo da click en el recuadro naranja.. llena el formulario y si quieres pon una imagen... esperamos leerte pronto...