Las zonas erógenas de la mujer
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SomewhereUnderTheRainbow
on 20:29
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Conociendo.
Parte 2
La espalda
Además del típico masaje en los hombros; se puede estimula toda la columna vertebral presionando con suavidad, mientras se va bajando. Pero las zonas más sensibles a las caricias están entre los omóplatos y en la zona lumbar, justo antes de que empiece el culo.
Sobre el hueso sacro, ese sitio donde se unen los cachetes del culo, hay un punto especial, pero si se toca con demasiada fuerza provoca una sensación desagradable. Lo mejor es pasar un solo dedo por el comienzo de la raja del culo, de abajo a arriba. También es normal encontrar en esta zona un poco de vello fino y transparente que se puede estimular de la misma manera que en la nunca.
El pecho y el vientre
Bajar por la traquea dando pequeños besos suele funcionar bastante bien, parándose unos segundos donde se unen las clavículas y comienza el esternón. Esto sirve como aviso de que lo siguiente será los pechos. Haciendo que el deseo y la ansiedad de que juegues con sus pechos aumente y preparándola mentalmente. Este efecto de anticipación se puede conseguir en casi cualquier parte del cuerpo, demorando las caricias, avanzando lentamente hacia una zona sensible y cuando parezca que vas a llegar volver atrás. También se puede conseguir, usando las palabras. En medio de una fuerte excitación cualquier cosa que digas tiene un poder casi hipnótico, llega directamente al centro de su mente, así que puedes ir susurrándoles la forma en que quieres tocarla, como te gusta esa parte del cuerpo...
Los pechos son extremadamente sensibles y se puede conseguir que una mujer tenga orgasmos solamente estimulando sus pechos. Aquí casi todo esta permitido; acariciar, amasar, pellizcos y mordiscos suaves, besar, chupar... lo que se te ocurra. Solamente evita apretar con demasiada fuerza, porque lo único que conseguirás es un dolor agudo equivalente a una patada en los huevos.
Las zonas más sensibles de los pechos son los pezones y la base del pecho, sobre todo en la parte cercana a la axila. Se puede subir desde la base haciendo espirales con el dedo hasta llegar al pezón y acariciarlo en círculos o lamerlo. Otra cosa original es chupar los pezones hasta ponerlos completamente duros y sensibles, entonces, cuando aun están húmedos de saliva se sopla sobre ellos; haciendo que se estremezca de placer.
Existe una sensibilidad leve en las axilas y en los costados, solo hay que tener cuidado con las cosquillas. Así como en la línea que baja desde los pechos hasta el ombligo.
La zona en forma de media luna que hay debajo del ombligo es especial, pero la mayoría de la gente la pasa por alto. Toda esa zona responde muy bien a las caricias, sobre todo la línea del elástico de las bragas. Pasar un dedo levantando el elástico puede hacerla vibrar, ya que la sensibilidad natural de la zona se ve aumentada al soltar la presión del elástico y además está el efecto de anticipación al acercarse al pubis.
La espalda
Además del típico masaje en los hombros; se puede estimula toda la columna vertebral presionando con suavidad, mientras se va bajando. Pero las zonas más sensibles a las caricias están entre los omóplatos y en la zona lumbar, justo antes de que empiece el culo.
Sobre el hueso sacro, ese sitio donde se unen los cachetes del culo, hay un punto especial, pero si se toca con demasiada fuerza provoca una sensación desagradable. Lo mejor es pasar un solo dedo por el comienzo de la raja del culo, de abajo a arriba. También es normal encontrar en esta zona un poco de vello fino y transparente que se puede estimular de la misma manera que en la nunca.
El pecho y el vientre
Bajar por la traquea dando pequeños besos suele funcionar bastante bien, parándose unos segundos donde se unen las clavículas y comienza el esternón. Esto sirve como aviso de que lo siguiente será los pechos. Haciendo que el deseo y la ansiedad de que juegues con sus pechos aumente y preparándola mentalmente. Este efecto de anticipación se puede conseguir en casi cualquier parte del cuerpo, demorando las caricias, avanzando lentamente hacia una zona sensible y cuando parezca que vas a llegar volver atrás. También se puede conseguir, usando las palabras. En medio de una fuerte excitación cualquier cosa que digas tiene un poder casi hipnótico, llega directamente al centro de su mente, así que puedes ir susurrándoles la forma en que quieres tocarla, como te gusta esa parte del cuerpo...
Los pechos son extremadamente sensibles y se puede conseguir que una mujer tenga orgasmos solamente estimulando sus pechos. Aquí casi todo esta permitido; acariciar, amasar, pellizcos y mordiscos suaves, besar, chupar... lo que se te ocurra. Solamente evita apretar con demasiada fuerza, porque lo único que conseguirás es un dolor agudo equivalente a una patada en los huevos.
Las zonas más sensibles de los pechos son los pezones y la base del pecho, sobre todo en la parte cercana a la axila. Se puede subir desde la base haciendo espirales con el dedo hasta llegar al pezón y acariciarlo en círculos o lamerlo. Otra cosa original es chupar los pezones hasta ponerlos completamente duros y sensibles, entonces, cuando aun están húmedos de saliva se sopla sobre ellos; haciendo que se estremezca de placer.
Existe una sensibilidad leve en las axilas y en los costados, solo hay que tener cuidado con las cosquillas. Así como en la línea que baja desde los pechos hasta el ombligo.
La zona en forma de media luna que hay debajo del ombligo es especial, pero la mayoría de la gente la pasa por alto. Toda esa zona responde muy bien a las caricias, sobre todo la línea del elástico de las bragas. Pasar un dedo levantando el elástico puede hacerla vibrar, ya que la sensibilidad natural de la zona se ve aumentada al soltar la presión del elástico y además está el efecto de anticipación al acercarse al pubis.







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